En una proyección oblicua, el eje de ancho es horizontal y el eje de profundidad forma un ángulo cualquiera con la horizontal.
Los ángulos más utilizados para el eje de profundidad son 30°, 45° y 60°.
En un cubo oblicuo, la cara frontal mantiene su forma original de cuadrado, mientras que las otras caras aparecen deformadas por la inclinación.